12
Mar
2008
publicado en Uncategorized |
Qué ilusión nos hacían antes los cumpleaños. De pequeños todo resulta susceptible de ser celebrado y se disfruta con tanta intensidad que siempre recuerdo la sonrisa con la que me acostaba esa noche repasando un día que además ya había disfrutando planeando previamente. Eso sí que es exprimir la vida. Pero poco a poco nos abandonamos al cómodo conformismo y la suficiencia que confundimos con madurez, y creemos que eso significa ser adulto. Pues me rebelo. Quiero acostarme esta noche con la sonrisa puesta.
Para eso ya he pensado el vestido que me voy a poner y hasta el inicio de la conversación: ¿Así que naciste a las nueve de la mañana, no? Sí, sí, le he preguntado a mi madre esta mañana ¿Te acordarás el año que viene? Aro, aro (y en ese momento pienso que menos mal que se queda escrito aquí para cuando cumpla los 32) ¿Te gusta tu regalo? Sí, sí (pero no tiene cables, piensa él)
El sábado lo celebraremos en Triana. Cambiamos los sandwich de nocilla por una tapa de rabo de toro, la fanta de naranja por una cerveza y comeremos tortillitas de camarones en lugar de patatas fritas. Los amigos, los mismos pero más crecidos. Sólo queda igualar la ilusión de otros años. Ese es el reto. Felicidades cariño.
URL de trackback:
3 Comentarios

¿Cómo que no tiene cables? Alguien va a comer aceitunas con picos el sabado
There are so many web-sites like this! Nothing special and nothing original! I will never come back here
When people are saying something, that you don’t like, don’t argue with them, just stop paying attention