publicado en sociedad |

La responsabilidad es una cualidad que la mayoría asumimos tarde o temprano, la interiorizamos, la vamos aplicando con mayor o menor acierto y la elevamos a obligación si implica a otras personas. Esa es la teoría. Pero la cruda realidad es otra.

En este sábado sin periódico me encuentro en las ediciones digitales que un juez ha tenido que recordar a una madre que es su obligación y su responsabilidad educar a su hijo. Y la ha condenado a pagar 14.000 euros de multa por la agresión de su hijo a otro estudiante al que hay que recomponerle los dientes después de la paliza que le propinó el angelito.

La sentencia afirma que la brutalidad de la agresión evidencia “una falta de inculcación o asimilación de educación” y de “convivencia en valores”. La madre alegó en el juicio que en el centro no había suficiente vigilancia pero la sentencia estima que los adolescentes no necesitan una vigilancia tan rígida y acusa a la madre de “laxitud y tolerancia” a la hora de educar a su hijo.

Es su responsabilidad. De nadie más. Y nada mejor que rascarse el bolsillo para recordarlo.

pacifista.jpg

URL de trackback:

Nombre:

Email:

Web:

Comentario:


Sindicación

Calendario

  • Mayo 2008
    L M X J V S D
    « Abr    
     1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031