Mar
23
2008
publicado en sociedad |
La responsabilidad es una cualidad que la mayoría asumimos tarde o temprano, la interiorizamos, la vamos aplicando con mayor o menor acierto y la elevamos a obligación si implica a otras personas. Esa es la teoría. Pero la cruda realidad es otra.
En este sábado sin periódico me encuentro en las ediciones digitales que un juez ha tenido que recordar a una madre que es su obligación y su responsabilidad educar a su hijo. Y la ha condenado a pagar 14.000 euros de multa por la agresión de su hijo a otro estudiante al que hay que recomponerle los dientes después de la paliza que le propinó el angelito.
La sentencia afirma que la brutalidad de la agresión evidencia “una falta de inculcación o asimilación de educación” y de “convivencia en valores”. La madre alegó en el juicio que en el centro no había suficiente vigilancia pero la sentencia estima que los adolescentes no necesitan una vigilancia tan rígida y acusa a la madre de “laxitud y tolerancia” a la hora de educar a su hijo.
Es su responsabilidad. De nadie más. Y nada mejor que rascarse el bolsillo para recordarlo.

Mar
22
2008
publicado en Uncategorized |
Llevo una semana de vacaciones. No fumo, juego a la play con mis hermanos, hago los sudokus del periódico y he dejado de leer y escribir la siguiente fórmula: sujeto + ha asegurado,ha afirmado,ha criticado… + la hipocresía, el cinismo, la doble vara…del PP’. Una plantilla con pocas modificaciones, la rutina diaria de la que hay que descansar, por lo menos para ampliar vocabulario.

Mar
12
2008
publicado en Uncategorized |
Qué ilusión nos hacían antes los cumpleaños. De pequeños todo resulta susceptible de ser celebrado y se disfruta con tanta intensidad que siempre recuerdo la sonrisa con la que me acostaba esa noche repasando un día que además ya había disfrutando planeando previamente. Eso sí que es exprimir la vida. Pero poco a poco nos abandonamos al cómodo conformismo y la suficiencia que confundimos con madurez, y creemos que eso significa ser adulto. Pues me rebelo. Quiero acostarme esta noche con la sonrisa puesta.
Para eso ya he pensado el vestido que me voy a poner y hasta el inicio de la conversación: ¿Así que naciste a las nueve de la mañana, no? Sí, sí, le he preguntado a mi madre esta mañana ¿Te acordarás el año que viene? Aro, aro (y en ese momento pienso que menos mal que se queda escrito aquí para cuando cumpla los 32) ¿Te gusta tu regalo? Sí, sí (pero no tiene cables, piensa él)
El sábado lo celebraremos en Triana. Cambiamos los sandwich de nocilla por una tapa de rabo de toro, la fanta de naranja por una cerveza y comeremos tortillitas de camarones en lugar de patatas fritas. Los amigos, los mismos pero más crecidos. Sólo queda igualar la ilusión de otros años. Ese es el reto. Felicidades cariño.

Mar
11
2008
publicado en Política |
Lo más parecido que conozco a entrar en un agujero espacio temporal es vivir una campaña electoral. Parece que toda tu vida ha transcurrido en un autobús, bajando sólo para escuchar un mitin, comer algo, dormir y volver a subir. Pero por fin vuelvo a ir andando a los sitios, cojo la ropa del armario en lugar de sacarla de una maleta aunque eso sí, he perdido en los desayunos porque no me da tiempo a hacerme huevos revueltos por la mañana.
Ha merecido la pena. Hemos ganado porque somos buena gente y estoy orgullosa de ello. Otros no pueden decir lo mismo.

Mar
2
2008
publicado en Uncategorized |
De esta foto han pasado sólo dos días, pero parece un mundo. Perdemos la noción del tiempo y del espacio, casi hasta de la realidad. Al día siguiente, muchos kilómetros por la provincia de Jaén y vuelta a Sevilla. Cerramos los ojos casi a la una. Sobre las seis y media de la mañana tuve un sueño, uno de esos que dibujan una sonrisa al recordarlo y nos hacen dudar. ¿Será cierto o se desvanecerá a medida que pase el tiempo?
El sábado toma forma. Alejandro Sanz por los Yesterday, copioso desayuno, lágrimas de cocodrilo en el sillón por una película facilona, una buena pizza y en la gran pantalla, con nombre de diosa griega, una historia de esas que según mi cuñado no cuentan nada. Pero es que a mi me gustan, ¿qué le voy a hacer?
Romper del ritmo por un día no significa volver a la rutina. Si fuera así, no me habría enterado por el periódico de que los colchones han ganado a nuestro eterno rival y que los blancos empezaron perdiendo y se crecieron al final. Bueno, las campañas electorales se celebran cada cuatro años, así que tranquilidad.
Hoy, uno contra uno. Y después, a hacer la maleta, que la recta final se presume movidita.